Mi nombre es Franyeli Gómez, tengo 32 años, soy de nacionalidad venezolana, tengo cinco hijos, tuve que migrar de mi país, llegué a la ciudad de Cúcuta hace 5 años con la esperanza de salir adelante y poder darle una mejor calidad de vida a mis hijos. Inicialmente se me hizo difícil, recibí muchas respuestas negativas que me desanimaban a seguir adelante, conseguí una pareja, intente llevar una relación sana, sin embargo, no se pudo, empezaron los problemas y malos tratos hacia a mí, también trató de abusar de mi hija y eso me llevo a tomar la decisión de quedarme sola y salir adelanté con mis hijos. 

Le doy gracias a Dios porque encontré personas maravillosas en el camino que me invitaron a conocer y a asistir a una reunión de la Fundación El Buen Pastor, aquí nos dieron información importante para iniciar una vida libre de violencias, participé y me comprometí a asistir a unos encuentros sin saber que me esperaba, realmente desde que me escucharon mi vida dio un giro, para mí fue lo mejor que me pudo pasar, ya que en estos espacios aprendí que es el amor propio, mi autoestima se fue fortaleciendo, reconocí en mí misma esas capacidades que tengo, en ese momento estaba pasando por problemas y no era capaz de salir de ellos, gracias a lo que he aprendido en la Fundación El Buen Pastor me he demostrado a mí misma que puedo superar los obstáculos, valorarme,  respetarme y perdonar.

También tuve la oportunidad de vivenciar la metodología Grupo de Apoyo de Mujeres- GAM, por medio de esos encuentros aprendí a soltar cargas que no me permitían ser feliz, el amor propio es más fuerte, entendí que aquello que me propongo con esfuerzo lo puedo lograr, actualmente gracias a la Fundación El Buen Pastor trabajo desde mi casa en mi emprendimiento y con esto puedo decir que tengo una vida feliz, libre de violencias y puedo formar a mis hijos en un entorno seguro.